El nombre de Mallorca es de origen romano insula maior si bien llegó hasta nosotros a través de los árabes. Es conocido por todos que significa “la más grande” -Menorca sería la insula minor-, y ambas conforman en sentido estricto las islas Baleares, llamadas así por primera vez posiblemente por los fenicios. Para ellos baal quería decir “dios” y también “sol”, aunque no es menos cierto que ballein en griego significa “tirar piedras”, faceta que los primeros pobladores mallorquines dominaban a la perfección: eran los famosos honderos.

Las fuentes clásicas nos indican, a su vez, el origen griego del término Gymnesias, utilizado para designar a las Baleares, literalmente “tierra de los que van desnudos”. Asimismo fueron ellos los que aplicaron el nombre Pithyuses a Ibiza y Formentera, que significa tierra de pinos. También hay referencias a Capraria (Cabrera).

Origen de la Prehistoria de Mallorca: Geología y Geográficas

Resulta muy importante el conocimiento medioambiental de la tierra donde vivieron nuestros antepasados si queremos adentrarnos con un mínimo de garantías en la historia de Mallorca. Y es que muchas veces su clima, su relieve, sus costas, etc., condicionan la acción humana e intervienen así en la historia.

Hace un millón de años aproximadamente se fijó la configuración actual de las islas, anteriormente unidas a la Península Ibérica. Este hecho motivó el aislamiento de animales y plantas y, en consecuencia, su adaptación a las condiciones ambientales de las islas. Según estudios paleontológicos, en Mallorca abundaba la masa de bosque espesa, con un predominio de la alcina y la presencia de caducifolios como el avellano o el roble (hoy inexistentes).

Resumen Prehistoria Islas Baleares

Los análisis rápido o resumido de la prehistoria balear indica que los pólenes radicales a partir del octavo milenio a.C. -posiblemente por la llegada de los primeros contingentes humanos-, acentuándose en el período 6000-4000 a.C. La fauna es más conocida que la flora, destacando especialmente el llamado Myotragus Balearicus, especie de antílope enano exclusivo de las Baleares que representó el sustento alimenticio básico para el hombre.

Por otro lado, la situación geográfica de Mallorca, en la mitad occidental del Mar Mediterráneo, ha generado a lo largo de la historia intereses comerciales y militares entre los pueblos del Mediterráneo, como es el caso de los púnicos, griegos o romanos. Lugar de paso o de destino en las rutas marítimas, la llegada de nuevas ideas fueron configurando la cultura de los primeros pobladores, cuyo rastro podemos seguir hasta nuestros días.