El conjunto arquitectónico que forman la Iglesia de la Concepción junto con el convento de clausura de las religiosas agustinas, ubicadas en el casco antiguo de Palma de Mallorca, conserva en la fachada los ventanales de la antigua mansión que los señores de Zaforteza, cedieron a la orden Agustina en el siglo XVII. La actual Iglesia de la Concepción (Monasterio de la Inmaculada Concepción) de Palma de Mallorca es de estilo barroco y manierista.

Iglesia de la Concepción, en la parte central vemos una hornacina realizada en piedra tallada con la imagen de la Inmaculada Concepción. Dentro podemos ver como esta iglesia de mallorca conserva un gran legado en forma de objetos de valor histórico, nos gustaría resaltar el increíble retablo cristo del Nogal ubicado en el altar mayor.

En la parte baja del retablo de la Iglesia de la Concepción, encontramos un expositor o preservador que guarda el Cuerpo de Cristo, en la parte central está representada la Virgen María recibiendo la comunión de manos de San Juan, el expositor se encuentra flanqueado por las imágenes de Santa Ana y San Joaquín, progenitores de la Virgen María.

Monasterio de la Inmaculada Concepción Malorca

La parte central del retablo del altar mayor del monasterio de la inmaculada Concepción de Mallorca, brilla con luz propia, en ella podemos admirar la bella imagen de la Inmaculada Concepción que da nombre a la iglesia.

No menos destacables, son los lienzos que decoran los laterales en la parte superior del de la Iglesia de La Concepción. La combinación decorativa, del forrado en mármol de los muros laterales con los lienzos y sus escenas del antiguo testamento, confieren un carácter propio al templo.

La Iglesia de la Concepción (Monasterio de la Inmaculada Concepción) guarda en su interior una leyenda muy conocida en Mallorca. Cuenta la leyenda que por intervención divina, apareció dentro del tronco de un nogal la talla del Santo Cristo Crucificado “el Cristo del Nogal”.

En las cercanías del convento de la actual iglesia castrense de Santa Margarita (primer convento en Palma de las religiosas agustinas), había un huerto con un nogal, las religiosas agustinas preguntaron precio por el mismo, a lo que su dueña, no accedió. La buena mujer, usaba el dinero de la venta del fruto del nogal para su sustento .